jueves, 13 de mayo de 2010

1992. Primera Antología de Poetas Villenses


En esta oportunidad voy a unir parte de las historias que comenté en las entradas anteriores: Feria Regional del Libro, Luis Capriotti, Andrea Reboratti, Antología de Poetas Villenses. Esta última comenzó a realizarse a partir de la Segunda Feria, en la primera se montó el Salón del Poema Ilustrado con obras que los poetas acercaron previamente a la Casa de la Cultura.


En 1992 se agregó a esa iniciativa la compilación impresa de los poemas a la que se denominó "Antología" mientras que los plásticos locales eligieron algunos de los textos de este libro para representar. Por eso mi poema "Olvido" fue tomado por dos artistas diferentes en años consecutivos ya que en 1991 lo presenté para el Salón y al siguiente lo hice para la Antología. Por ese entonces era uno de mis trabajos preferidos y no había mayores requisitos para la presentación de obras.

La Primera Antología de Poetas Villenses fue uno de los hechos más importantes de la Segunda Feria Regional del Libro, que en esa oportunidad se trasladó al Centro Cultural de calle Rivadavía 1373 (hoy sede del Concejo  Municipal). La presentación del libro se realizó en la Sala Mané Bernardo ubicada en el subsuelo del edificio que otrora fuera la enorme ferretería Fajardo, Esparrica y Cía (cuyo nombre aún puede leerse en la parte superior de su frente).

Aquí reproduzco el Prólogo, el índice de autores y los poemas "Casa de mi infancia" de Andrea Reboratti y "Olvido", de mi autoría. Eran nuestros primeros pasos en la poesía y los dábamos con temor y alegría a la vez.

martes, 11 de mayo de 2010

El regreso de Luis Capriotti, genio, figura y maestro


Este espacio nació con el objeto de brindar un lugar donde recuperar las historias que conforman nuestra vida cotidiana y que por las urgencias diarias transcurren sin que podamos fijar sobre ellas nuestra atención. Por eso voy a saltar en el tiempo y contar algo del presente pero que a la vez se engarza con el pasado.
Nace en la invitación de Luis Capriotti  para presenciar un ensayo de “Regreso a Comala”, obra que está dirigiendo en la Sala San Martín y que se presentará el 23 de mayo. Con Luis compartí gran parte de mi carrera periodística, fui su alumno y compañero de trabajo en radio y televisión a la vez que  los acompañé en varios de sus proyectos culturales
Y así me siento una noche de ensayo en la recuperada Sala San Martín (que merece ser rescatada en otro relato). Entonces comparto nuevamente la magia del demiurgo capaz de convertir las cosas más simples y banales en un universo de insondables profundidades. El mismo que en febrero de 1989 revolucionó Villa y toda la región con el Primer Encuentro Nacional de Teatro Callejero. Evento que  llenó de actores, mimos, obras de teatro, a cada esquina de calle San Martín y el centro de la plaza. Artistas llegados desde el más lejano sur y del norte del país, e incluso desde Perú.
El mismo tipo que fue capaz de crear la Feria Regional del Libro en 1991, la Expo Chicos en 1993; el Salón del Poema Ilustrado; la exposición Reina de Corazones, conformada por obras donde cada artista plástico de la ciudad recreaba un naipe de la baraja. Y ahora lo veo con la misma pasión de siempre, modelando personajes con la arcilla fresca y virgen de actores aficionados. Casi podría decirse que creando actores que luego serán personajes. Y la magia está intacta, el arte de actuar se va condesando y la obra toma forma y cobra vida.

Teatro y periodismo
Pero claro, Capriotti es el teatro por naturaleza. Por eso además de actuar escribió obras admiradas  y premiadas en los más diversos escenarios del país como “Ojeras”, estrenada en 1985 en el Teatro Planeta de la Capital Federal y “Graffitti” que obtuvo en 1988 el Primer Premio Nacional de Teatro. También reflejó la vida del primer gran payaso de la Argentina, Frank Brown, con “Frankie, chocolatín y voltereta”. Y en cada noche de este abril del bicentenario, en la Sala San Martín renace el dramaturgo y director. Así una indicación de como marcar un gesto, realizar un movimiento, decir un párrafo, transforman lentamente una postura en una actuación
Y si bien el teatro está internalizado en su ser también es dable señalar que ejerció el periodismo con la misma pasión y calidad, recorriendo los barrios de Villa, rastreando sus personajes como en La ciudad Oculta, Aquí a la Vuelta, Todo es Arte (con el capítulo Viejos son los trapos fue el primero en ganar un premio para la televisión local, el Prensario 1988), Los chicos de aquí y tantos otros programas de televisión y radio.

Vale la pena recordar entonces que Luis Pascual Capriotti nació en Villa Constitución el 9 de enero de 1946. En 1962 se graduó como maestro en la Escuela Normal y ejerció su profesión en colegios de nuestra ciudad. Más tarde se radicó en Capital Federal donde en 1974 obtuvo el titulo de Profesor de Teatro en el Conservatorio Nacional. Se perfeccionó luego en Londres con Lindsay Kemp y regresó a la Argentina, pasó a integrar el elenco estable del Teatro Municipal General San Martín y del Cervantes, ambos en Buenos Aires. En 1982 volvió a Villa Constitución y al poco tiempo fue designado Director de la Escuela Municipal de Teatro de San Nicolás hasta 1988. De allí pasó a ocupar el área de Cultura de la Municipalidad local en la gestión de Jorge Malugani.
Tal vez no engrose su curriculum pero debo mencionar –y agradecer – que fue el encargado de entregarme el diploma de Periodista en el acto de colación de la Promoción 1994  (FOTO 1) de la carrera de Técnico Superior en Periodismo del ISET 18. Lo invité para ello al considerarlo uno de mis maestros en esta profesión ya que compartí con él la producción y, a veces, la conducción de varios programas de radio y televisión.

Guiño del destino
Claro que la idea de invitarme a ver el ensayo de su obra era para ver como escribía yo una crítica teatral, pero me dejé llevar por la necesidad de esta elegía. No es todo lo justa que debiera porque quedan más logros y millares de historias que se pueden contar a partir de su talento y capacidad creadora. Valga decir que en estos tiempos que corren, tan llenos de mediocridad artística, somos muchos los que esperábamos su reaparición. Por eso que su obra de teatro se llame Regreso a Comala es también un guiño del destino. Capriotti regresa con ella y con él regresa el arte a Villa Constitución. Y como dijo otro grande en otro ámbito: “Bienvenido maestro, lo estábamos esperando”.

lunes, 10 de mayo de 2010

1991. Presentación de Cuentos Indignos

En 1991 Villa Constitución disfrutó de su Primera Feria Regional del Libro, impulsada por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia, Florencia Lo Celso y concretada por Luis Capriotti, en ese momento Secretario de Cultura de la Municipalidad. El ámbito en que se desarrolló fue el flamante edificio propio de la sucursal local del (en ese entonces) Banco Provincial de Santa Fe. De esa instancia es la foto que acompaña este recuerdo. Es el momento de la presentación del libro "Cuentos Indignos" de Aníbal "Yu'í" Páez. El apodo significa "ranita" en guaraní y le fue puesto en su Paraguay natal. Escritor que en ese momento coordinaba el Taller de Peridodismo y Narrativa en el ya desaparecido Centro Cultural de calle Rivadavia 1373. A "Cuentos Indignos" le seguirían otras excelentes obras que sería necesario reeditar y difundir.
Para acompañar el nacimiento de su obra Yu'í invitó a un grupo de amigos para que, con nuestros poemas celebráramos la ocasión. En mi caso fue "Ciudad de domingos largos". Este integraría la "Segunda Antología de Poetas Villenses". En aquella primera edición de la Feria también se organizó el "Salón del Poema Ilustrado", la mecánica era la siguiente: los poetas acercábamos nuestros textos a la Secretaría de Cultura, luego los artistas plásticos locales elegían uno y lo recreaban según su técnica y estilo. el primer poema que me ilustraron fue "Olvido" (también integró la Primera Antología de Poetas Villenses). La artista que lo eligió fue Susana Caligaris.Al año siguiente el mismo poema lo ilustró Rafael Rodríguez. Hoy, como tantas otras iniciativas de aquella época, esta práctica desapareció. Y quedó un vacío difícil de llenar.

jueves, 6 de mayo de 2010

Andrea Reboratti y la presentación de su primer libro

Este es un lindo recuerdo que reproduzco fielmente. Es la página 5 del Semanario Tiempo del viernes 4 de julio de 1992. La nota la escribí como periodista de ese medio pero también como integrante del Taller de Narrativa y Periodismo que coordinaba el escritor (paraguayo y villense por adopción) Aníbal "Yu'i" Páez. Y también como amigo, admirador y compañero en ese taller de Andrea Reboratti, hoy docente en nuestro lejano sur junto a otros villenses que andan por allí, en Río Negro.

El texto de la nota es el siguiente:

BIENVENIDA LA POESIA


El suceso que relato podría ha­ba ocurrido cualquier sábado. Pero como hay quien piensa que todo hecho histórico debe ser registrado precisa y exactamente digamos que aconteció el sábado 13 de junio. El ámbito físico, el ya intransferible para estos hechos, el Centro Cultural; y la hora, un poco después de las 20.

Allí estaban todos los encontrables en estos actos -aunque en número asombrosamente mayor-, estaban los amigos, los invitados, los curiosos, los políticos que creen que su función consiste en asistir a estos encuentros y sonrei constan­temente, los que van por la cultura y los que van porque queda bien. Y por supuesto estábamos presentes algu­nos representantes de La "Patota Cultural, por allí andaba Fernando Ríos y su troupe de alumnas, que con sus trabajos crearon el marco artístico adecuado para a noche. También estaba Y'ui Páez, paseando su orgu­llo por el éxito del Taller de Narrati­va y Periodismo y anunciando su próximo libro. Y entre lodos ellos estaba yo, infaltable y gratamente sorprendido por la convocatoria de público.

Y en el centro de este universo, como fuerza convocante se encontraba la Poesía (así con mayúscula), sintetizada en los jóvenes y desconcertantes 16 años de Andrea Reboratti.

Esta Andrea tierna y talentosa, naturalmente genial y enormemente emocionada, y quien no o estaría, si se trataba nada menos que de la presentación en sociedad de su primer Libro: 'Imágenes". Cálido mundo de papel y letras, amalgamado con infinitos sentimientos donde Andrea demuestra ser dueña de algunos atri­butos que la poesía regala a muy pocos: la capacidad de superar las edades cronológicas, la virtud de evadir distancias, la propiedad de abolir el tiempo. Y todo ello se resume en este libro donde hay tanta vida, y tantas vidas que cuesta creer en sus pocos años.

“Imágenes” es un muy buen li­bro (y ya se vienen dos más) y es la esperanza de seguir creyendo. Esa noche lo presentó la profesora Alólo Ruiz, leyó tres poemas y nos emo­cionó a todos los emocionables. Jun­to a ella Andrea que con cada amigo presente había una palabra menos que no podía decir, porque al contrario de lo que ocurre cando escribe ahora, éstas se transforma­ban en emociones. Pero sí un poeta se queda sin palabras por ésto, no es un problema, es un halago.

Y yo también tuve la oportuni­dad de colarme en su fiesta y en su emoción, cuando delegado por el Taller de Narrativa le hice entrega del pergamino que testimonia nuestro afecto  y nuestra admiración por ella, cálida y envidiable compañera de las tardes sabatinas.
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Después comenzó el éxodo, y fuimos quedando los que teníamos algo para hablar y transmitir. Luego fue la despedida y la promesa de otro libro. Y por mi parte la obligación da sintetizar en pocas palabras lo vivido. Quise hacerlo como el periodista que no termino de ser, intenté como el poeta que me pretendo, probé como el incipiente amigo de Andrea, y en ningún caso pude. Terminé escri­biendo como el sincero admirador, y creo que pidiendo prestado a cada uno de los otros pude decir algo mas sentimental que periodístico, pero pienso que la ocasión lo requería así. "Imágenes'' es un libro de lectura casi obligada para los villenses y necesariamente obligatoria para al­gún que otro autodenominado poeta.

Por todos, y en especial por la poesía, bienvenida y gracias..

Ariel Goméz

lunes, 3 de mayo de 2010

Los "Bufandas Rosa"

Vamos a saltar un poco en el tiempo y desestructurar el blog que en principio pretendía que fuera cronológico. En 1992 cursaba el primer año de la carrera de Técnico Superior en Periodismo en el Instituto Superior de Enseñanza Técnica (ISET) Nº 18 "20 de Junio" de Rosario. De esa maravillosa época una compañera de estudios de aquel tiempo, Marina Larese, me envíó la foto que acompaña esta nota. Allí está ella junto a Ivana Giusepponi y la profesora Olga Corna. También  están Ricardo Attala (hoy vocero del gobernador Hermes Binner y tan buen tipo como siempre), Gustavo Staiger (un hermano de alma, hoy en Puerto Madryn) y yo cerrando la imagen.


Fue durante el "Segundo Encuentro Latinoamericano de Enseñanza Media" realizado en Rosario. A instancia de Olga Corna un grupo de estudiantes del primer año de Periodismo fuimos los agentes de prensa de ese acontecimiento. Relevamos todo lo que pasó y luego lo volcamos en una publicación. Para identificarnos  nos proveyeron de unas llamativas y largas bufandas de lana, de un color entre rosado y fucsia. Así nos transformamos en "Los Bufandas Rosa". Fue una experiencia que nos enseñó mucho y afianzó la relación de un grupo que se extendió durante los tres años de la carrera: Marina, Ricardo, Gustavo, César Bedetta, Carolina Madrid, Raquel Olalla y yo. A todos el emocionado abrazo de alguien que no olvida todo lo que aprendió juntos a ellos, especialmente en lo concerniente a la amistad y el compañerismo. Todavía me emociono cunado veo en algunos apuntes sus nombre y mi apodo de aquel tiempo: Fujimori, el cual sigo llevando internamente con el orgullo de haber sido parte de esta historia.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Desde el aula... Susana


Antes comenté que la militancia dentro de la Juventud Radical fue un factor esencial para decidir mi futura carrera periodística. Esto tiene que ver con la conciencia social adquirida a través de militar desde las bases en un partido político y a la vez participar como su representante dentro de otras organizaciones pluripartidarias como el Grupo de Educación Popular, del que también hablé.
Pero es justo que recuerde que esa conciencia la fui adquiriendo también gracias a un grupo de profesores que marcaron parte de mi vida y entre ellos surge la figura inolvidable y cada vez más gigante de Susana Gómez de Arizaga...
Yo había abandonado la escuela secundaria en 1981,agobiado por el clima represivo que se respiraba en plena dictadura militar, aunque en ese momento no sabía muy bien que esa era la circunstancia que influía sobre mi ánimo.
En 1985 decidí retomar los estudios e ingresé en la Escuela de Enseñanza Media Para Adultos Nº 1189, sistema ejemplar de la educación santafesina. Debo admitir que regresé a los ámbitos educativos con cierta desconfianza de reencontrarme con un ambiente similar al que recordaba de mi corto paso por el secundario tradicional.
Pero todo era distinto, el aire democracia que recorría el país había calado hondo en las aulas y docentes como Susana, Carlos Galano, Olgas Bongi, Virgina Muñoz, me reconciliaron con la escuela y, en el caso de la primera, me impulsaron a militar abiertamente para mejorar la sociedad y tratar de cambiar tanta desigualdad e injusticia. Susana nos instaba a pensar, reflexionar sobre la realidad, analizábamos artículos periodísticos, debatíamos, nos preocupábamos por el otro y por lo que le pasaba al conjunto de la sociedad.
Como me apasionaba escribir entendí entonces que la mejor manera de conjugar la escritura con la militancia era el periodismo, y así empecé esta carrera. No sin antes finalizar el bachillerato y, en ese transcurso ocupar la presidencia del Centro de Estudiantes. Como tal participé en actos en defensa de la escuela pública y junto a dos compañeros, Néstor Sanso y Alejandra Graiño, fuimos partícipes del Primer Encuentro de Estudiantes de Escuelas de Enseñanza Media para Adultos de la Provincia de Santa Fe.
Fue en Frontera, en agosto de 1986 y aun perduran en mi recuerdo la amabilidad y calidez de los compañeros que nos recibieron allí.
Como corolario de los dos años que cursé el bachillerato acelerado tuve la oportunidad de hablar en nombre de todos los egresados. Si mal no recuerdo tuve palabras de agradecimiento para Susana que ya se destacaba en la provincia como dirigente del gremio docente. Empezaba a hacer historia, sin saber que esa defensa de los derechos de sus compañeros y de la escuela pública le costaría la vida 8 años después. Pero en ese 1986 todavía todo era efervescencia y las utopías aun nos parecían posibles.

jueves, 5 de noviembre de 2009

2. Mística de la militancia

Vamos un paso atrás. Previo a la labor periodística se inició mi militancia en la Juventud Radical de Villa Constitución,  experiencia fundamental para brindarme la formación política que determinó la elección de esta profesión. Era 1983 y el fervor militante afloraba. Eran tiempos de largas madrugadas pintando paredes, pegando afiches; por supuesto haciendo nuestro propio engrudo, lentamente cocinado. Recuerdo los militantes de entonces, cada uno perfectamente caracterizado por alguna seña particular, el inquieto Flaco De Jong, el hoy presidente del Concejo Municipal, Niver Moreyra y su hermano Rubén, "el Negro". Alejandro "Baglietto" Fernández y su mítica moto "Jawa" junto a su novia (hoy esposa), "Chari" Gómez. El siempre recordado y querido Walter, el "Baglietto" chico, con su eterna sonrisa nerviosa, a quién un infarto nos lo arrebató  meses atrás cuando ejercía la docencia  en  Río Negro. Otro maestro, Carlitos Gómez, uno de los primeros en partir hacia el Sur. Los hermanos Colángelo, de Empalme. Todos personajes que inscribieron un verdadero manual del militante en mi alma.
En 1985 nos subimos a un en tren Rosario Norte y partimos al Primer Encuentro Nacional de la Juventud Radical en Mina Clavero, Córdoba. Durante dos días de octubre 5 mil representantes de la JR copamos esa localidad y también su vecina, Cura Brochero. Para Recrear la mística y la fe en la militancia, rezaba el lema el encuentro. No faltó nadie a la cita, estuvieron todos los grandes referentes de la UCR y se realizaron docenas de paneles y mesas de trabajo.En ese momento el presidente de la JR a nivel nacional era Carlos Raimundi. Obviamente no podían faltar las internas y quienes militábamos en la Junta Coordinadora Nacional marcábamos las diferencias con las otras líneas, pero nada fue más allá de los cantos. Eso si, changuicacerista a ultranza, aún resuena en mi memoria aquel himno que pregonamos por las calles cordobesas: "Alerta, alerta que camina, el changuicacerismo por América Latina".
Después vino el tiempo de los desencantos, pero la militancia y las utopías aún perduran y me resisto a creer que hoy son un anacronismo. Por eso como en la foto que nos tomó Walter en la puerta de la casa donde nos alojamos esos días, aún alzo las manos con mis correligionarios, me lleno los ojos de ilusiones y tomo fuerzas para seguir creyendo que un país dónde la democracia sirva para curar, comer y educar todavía es posible

"La Casa", un relato sobre la pandemia de Covid 19

En la entrada anterior de este blog conté que 2021 participé con dos obras del "22º Encuentro Provincial de Poetas y Narradores" e...