lunes, 11 de octubre de 2010

Homenaje a los Metalúrgicos


El conflicto de Paraná Metal alteró la fisonomía de este blog y su objetivo primigenio que estaba orientado a recopilar parte del trabajo periodístico que realizo desde hace 24 años. Una de las prácticas habituales también era la de subir aquí algunas de las notas que escribo para diversos medios gráficos, especialmente el Diario El Sur de nuestra ciudad. Pasado el momento más crítico del reclamo de los trabajadores de la autopartista retomo esa rutina y lo hago precisamente rescatando la nota especial que redacté para conmemorar el Día del Metalúrgico y que se publicó el pasado 7 de septiembre en ese periódico. Vaya como especial homenaje a todos los compañeros que volvieron a escribir otra página imborrable en la historia villense.






 Los metalúrgicos villenses marcaron hitos en los anales de las luchas obreras

Los hombres del acero celebran su historia

El 7 de septiembre se conmemora el Día del Metalúrgico en homenaje a uno de los próceres en la lucha independentista de América: Fray Luis Beltrán, quien fundió los cañones y armas del Ejército de los Andes. En gestas similares se retempló el espíritu de los obreros villenses.

La historia de Villa en los últimos 60 años está íntimamente ligada a la industria metalúrgica. Esa es una verdad tan conocida como incuestionable. También lo es el hecho que esa total dependencia de ella provocó ciclos que van de la bonanza a la incertidumbre, tal cual se vive en la actualidad. Y dentro de esos avatares históricos los trabajadores metalúrgicos fueron protagonistas excluyentes, ya sea dentro de las fábricas, en la sociedad o en el sindicato. Su participación, solidaridad y compromiso moldearon gran parte de la idiosincrasia villense.

Esas características los llevaron a emprender gestas que hoy son hitos dentro de las crónicas gremiales de la Argentina como el Villazo del 16 de marzo de 1974 en reclamo de democracia sindical; la lucha de 1991 contra la reconversión laboral en Acindar o las actuales movilizaciones en defensa de Paraná Metal. Pero además los metalúrgicos tuvieron un rol de suma importancia tratando de solucionar con su participación vecinal los problemas generados por una ciudad que creció de apuro y en forma totalmente anárquica con la fiebre industrial iniciada con la instalación de empresas como CILSA y Acindar (ambas en 1947).

Revolución demográfica
“La instalación de Acindar provocó una revolución demográfica y un caos en la traza de un pueblo agrario y de servicios, trasmutado a ciudad industrial. Villa Constitución nunca tuvo un Plan Directriz Urbanístico, fue creciendo anárquica y dispersa, sin cloacas, ni agua corriente, sin transporte público. La lógica de su crecimiento fue la de las máximas ganancias para las empresas loteadoras que aprovechaban la afluencia de nuevos trabajadores para venderles el terrenito de cualquier modo”, relatan Florencia Pagni y Fernando Cesaretti (Grupo Efefe) en su trabajo “El Villazo, una épica colectiva”.

De los censos realizados en los años 1914, 1947, 1969 y 1970, se evidencia claramente este crecimiento demográfico. 1914: 3499 habitantes; 1947: 9183; 1960: 18918 y 1970: 26050. Es decir en los 33 años de transcurridos entre los dos primeros relevamiento citados Villa Constitución aumentó su población en apenas 5684 personas mientras que a partir de la instalación de Acindar se desarrolló a un ritmo promedio de 8 mil habitantes por década.

“El aumento responde al crecimiento vegetativo y al establecimientos de fuentes de trabajos que produce una afluencia de mano de obra procedente de: las zonas rurales aledañas, localidades vecinas, otras provincias (por ej: Entre Ríos, Stgo. del Estero, Chaco, etc.) a menor medida, de Europa”, dicen  los profesores Jorge Martín, Silvana López y Elida Regis en el Nº 11 de “Historia Regional”, del Instituto Superior del Profesorado Nº 3 de nuestra ciudad, dedicado a los “Asentamientos industriales en Villa Constitución”.

Nuevos roles sociales
A la vez creció el sector secundario de la economía local debido a la instalación de “industrias y talleres metalúrgicos que la abastecen de servicios de mantenimiento y reparación de máquinas y equipos”  y el sector terciario  en base a “un crecimiento del mercado consumidor, para cuyo abastecimiento se ha establecido nueves comercios, y servicios tales como: oficinas públicas, bancos, educación, transportes, etc”, explican los docentes del ISP Nº 3, Agregan que “Todo esto modifica las pautas de comportamiento social del hombre viilense, quien amplia su ámbito de relaciones, las que se inician en la fábrica y se extienden a organizaciones sindicales y barriales de tipo cultural, recreativo y deportivo”.

Mismo criterio comparte el Grupo Efefe al señalar que: “A la falta de racionalidad y planificación (en el desarrollo de la ciudad) se le suma la corrupción administrativa”. Por lo tanto “frente a tanto atropello, el movimiento vecinalista, de larga tradición en la provincia, adquirió en la ciudad singular protagonismo. Cientos de trabajadores militaron entonces conjuntamente en la fábrica y en el barrio, hasta que los diferentes roles se integraban un una comunión inseparable”.

Comunión que estos días adquirió una nueva vigencia. El 7 de septiembre es el día del Metalúrgico, y aunque la actualidad no presenta demasiados aspectos para el festejo estos trabajadores celebran la unidad, la conciencia y el compromiso de pertenecer a un sector y una ciudad con historia. Y saben tanto de lucha, de esfuerzo como de logros que se alcanzan en conjunto.

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