lunes, 31 de mayo de 2010

HOMENAJE A LOS VECINALISTAS

Nota para DIARIO EL SUR por el Día del Vecinalista (fecha conmemorativa local)

22 de Mayo: Día del Vecinalista
El vecinalismo villense, herederos 
y protagonistas de la historia

El 22 de Mayo de 1996 Tito Martín cerraba un capítulo imborrable de la historia villense. Es día moría el militante social y político que fue un ejemplo para toda la comunidad. Maestro que nunca pudo ejercer, obrero ferroviario y perseguido, comprometido comunista, dirigente eterno de la Liga de Futbol Regional del Sud, luchador social y, fundamentalmente, vecino solidario y tenaz vecinalista. Por ello, un año después, el Concejo Municipal instauraba en el primer aniversario de su muerte, el Día del Vecinalista. Si nos atenemos a los principios que guían esa actividad: amor, servicio, trabajo, libertad, dedicación y honestidad (ver recuadro), no cabe duda que Tito Martín representó cabalmente ese espíritu.

Tito Martín nació en barrio Talleres el 28 de octubre de 1918 y en sus casis 80 años de vida ejerció una ética insoslayable que lo convirtieron en el paradigma del vecinalista y en un protagonista fundamental de los hechos políticos y sindicales que marcaron la historia villense, en especial a fines de los 60 y principios de los 70. Y la conjunción de ambas actividades no es casual sino causal. Para corroborar esta afirmación nos remitimos ahora a un trabajo de investigación de las causas de los movimientos sociales de nuestra ciudad elaborado por el grupo Efefe,  integrado por Florencia Pagni y Fernando Cesaretti,  denominado “El Villazo, una épica colectiva”.

Ciudad anárquica
En un párrafo dedicado a la explosión demográfica de  Villa Constitución en la década del 50 dicen estos investigadores: “Miles de hijos y nietos de la inmigración cambiaron el arado por el torno o la fresadora, deviniendo de chacareros arrendatarios en obreros industriales. Junto a ellos llegaron los migrantes internos de la Argentina mestiza. La instalación de Acindar provocó una revolución demográfica y un caos en la traza de un pueblo agrario y de servicios, trasmutado a ciudad industrial. Villa Constitución nunca tuvo un Plan Directriz Urbanístico, fue creciendo anárquica y dispersa, sin cloacas, ni agua corriente, sin transporte público. La lógica de su crecimiento fue la de las máximas ganancias para las empresas loteadoras que aprovechaban la afluencia de nuevos trabajadores para venderles el terrenito de cualquier modo”.

“A la falta de racionalidad y planificación se le suma la corrupción administrativa. A mediados de los 60, un plan de pavimentación integral demostró en su irracionalidad y costo exorbitante para el bolsillo de las familias supuestamente beneficiadas con el asfalto, la convivencia del poder político municipal con la empresa encargada de llevar adelante el plan. Frente a tanto atropello, el movimiento vecinalista, de larga tradición en la provincia, adquirió en la ciudad singular protagonismo. Cientos de trabajadores militaron entonces conjuntamente en la fábrica y en el barrio, hasta que los diferentes roles se integraban un una comunión inseparable”.

“Por eso no debe extrañar que en el momento del triunfo en Noviembre de 1974, la CGT de Villa Constitución bajo el liderazgo de la Marrón, impulsara una federación de vecinales para ocuparse de los problemas urbanos, con la participación de todos y cada uno de los 34 barrios de la ciudad. La solución de esas aparentes meras cuestiones municipales formaban parte de un todo que hacía a la mejora de la calidad de vida y a la dignidad de los sectores subalternos, parte fundamental de la lucha emprendida”.

Los actuales vecinalista no son otra cosa que los herederos de ese compromiso y esa ética, sin dudas en mayor o menor medida, quienes participaron de las comisiones vecinales en los últimos años tuvieron un rol de suma importancia para la concreción de las obras y proyectos que mejoraron la calidad de vida de los habitantes de los barrios villenses.



Principios del buen vecinalista
El amor, el servicio, el trabajo, la libertad, la dedicación y la honestidad.

EL AMOR
Es el fundamento y la fuerza del vecinalista.
Amor por el vecino, que es su prójimo.
Amor por el barrio, que es su casa.
Amor por la Ciudad, que es la extensión de su hogar.
Amor, para potenciar los sueños, mover los corazones y construir realidades.

EL SERVICIO
Es la piedra fundamental de la filosofía vecinalista.
Servicio que impulsa a trabajar por los otros.
Servicio que vuelve a cada vecino, eslabón de una cadena forjada en el fuego de la solidaridad.

EL TRABAJO
Es el camino para expresar el amor y ejercitar el servicio.
Trabajo que dignifica porque no espera elogios.
Trabajo que enriquece el espíritu porque no espera recompensas.

LA LIBERTAD
Es el espacio que necesita el vecinalista para desplegar su vuelo.
Libertad que implica independencia política y económica.
Libertad que lo compromete con su conciencia y con toda su comunidad.

LA DEDICACION
Es el tributo del tiempo personal que el vecinalista hace para su causa.
Tiempo que implica entrega de talentos, capacidad e ideas.

LA HONESTIDAD
Es la bellísima garantía que nunca defraudará la confianza recibida.
Honestidad en la administración de bienes y utilización de títulos y privilegios.
Honestidad que hace del vecinalista mayordomo fiel, guardián de la casa grande que es la vecinal, señor de su espacio por ser, precisamente, su mejor servidor.
Autor: José Esperidión Waicekawsky



EL VECINALISMO
La actividad vecinalista tiene una relevante importancia en la mayor parte del país. Tanto es así que, aunque en diferentes fechas, el Día del Vecinalista se celebra en numerosas localidades. Por su parte la ciudad cordobesa de Río Cuarto ostenta el título de "Capital Nacional del Vecinalismo", este año se realizará allí, del 20 al 22 de agosto, el “15º Encuentro y Exposición Nacional de dirigentes vecinales y organizaciones no gubernamentales”. Esta actividad es organizada por la Confederación Vecinalista y Fomentista de la República Argentina (www.covera.org.ar).

No hay comentarios:

Publicar un comentario