sábado, 26 de marzo de 2011

En memoria

Recopilo aquí algunos de mis poemas en un aporte más a la Memoria, la Verdad y la Justicia. Fueron escritos a lo largo de varios años. Algunos cuantos son de mi época del Taller de Lecto Escritura creativa de la Biblioteca Popular "María Perrissol", que coordinaba Miguel Catalá (y del cual ya hablé en otras entradas de este blog). Los ilustro con fotos del acto conmemorativo de este 24 de marzo realizado en la Plaza de la Constitución y organizado por la escuela Nº 782 “Juan B. Alberdi” y Núcleo Rural de Educación Secundaria Nº 5248.



CRÓNICA DE UN LLANTO
(1985)

Me preguntas por qué lloro...
¿No ves que tengo las manos manchadas de sangre, 
que otros derramaron, 
y yo no pude evitar?.

Me preguntas, por qué lloro... 
Y es, tal vez, porque llevo una pena
engarzada en el alma, y tengo en ella un vacío de ausencia 
con la forma del retrato de un amigo.

Me preguntas, por qué lloro... 
Y lo hago porque he visto a un país, mi país,

 morir ante mis ojos, 
vi como lo desangraban, y no hice nada por salvarlo 

Me preguntas, por qué lloro... 
Y lloro por ese futuro que era nuestro y nos lo robaron, 
y en su lugar nos dejaron una duda 
con sabor a desesperanza y tristeza

Me preguntas, por qué lloro... 
Y no te das cuenta que mi llanto es por vos
y por todos los que como vos viven sin sentir, 
y no se inmutan siquiera ante el llanto de un niño.

Me preguntas por qué lloro 
pues no entiendes mi llanto, 
y yo te pregunto, a modo de respuesta, 
¿Por qué no lloras tu?...


Miedo 

Un cristal se rompió en la noche. 
Un grito inaudible me devuelve temores antiguos, 
nunca olvidados, horrores que viajan envueltos en muerte, 
atados con sangre... 
con sangre, 
que nunca fue mía, pero es de todos.
Angustias adormiladas a flor de piel, 
que cada grito nocturno, 
reviven y devuelven a mis venas. 

Un cristal se rompió en la noche. 

Y una luz azul, 
y otra roja, arrastraron el silencio 
y dejaron la muerte hecha cristal astillado,
 desangrándose en la calle 

y tengo miedo...


Licantropia 

La oscuridad en los ojos 
el oscuro presagio 
del tiempo de las sombras, 
futuro de luz cercenada, 
desarraigada 
por las falsas luces, 
luces artificiosas, 
deslumbrantes, 
pero incapaces de borrar 
la verdadera penumbra. 
Llegaron los días de vampiros, 
años de licantropía. 
Las sombras ocuparon las calles 
y los cuerpos, 
ahogando el pálido titilar 
de la esperanza. 
Las luces falsarias 
seguían iluminando la noche, 
pero la oscuridad nos reptaba por dentro, 
humedeciendonos el alma 
hasta carcomerla 
para devolvernos, 
hechos sombras, 
hasta el principio de la muerte.



CRUCES ABIERTAS 

Veo cruces sobre la tarde, 
como signos de interrogación 
que inquieren silenciosas
por el pasado que no deja de ser
y el futuro que ya no será.

Veo cruces sobre la tarde,
como marcas de angustias
sobre una piel gris
ajada por la muerte
que cubre las utopías de ayer.

Las cruces de la tarde 
se diluyen en las sombras
ya no las veo, pero están allí,
latiendo como un presagio abierto
por las tumbas que faltan cerrar

Sombras en el Jardín 

¿Quién hubiera dicho 
que las sombras estaban tan cerca? 
Que los vampiros danzaban 
acechando nuestros días, 
ocultos en la noche que avanzaba. 

Si al menos un presagio, 
un mínimo augurio, 
nos hubiera puesto sobre aviso. 
Si al menos los primeros gritos 
hubieran dado un alerta. 

El horror llego temprano, 
de tal forma y suerte 
que se nos oscurecieron los años 
y el ánimo se nos drenó 
a un pozo de asfixia. 

Las flores se secaron en los jardines, 
deshaciéndose en la soledad de entonces. 
Pobres flores nuestras 
muriendo tan cerca y, a la vez, tan lejos. 
¿Qué hora cruel y exacta segó sus destinos? 

En esta tímida alborada de hoy 
yacen muchas tumbas sin flores. 
Más, fatal designio, 
hay miles de flores 
en busca de tumbas. 


4 comentarios:

  1. Maravillosos tus poemas Te envio jazmines desde Miami

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  2. Gracias, los jazmines son muy dulces. Me gusta tu nombre ya que el desafío de recomenzar es uno de los dífíciles de asumir pero a la vez es uno de los más aleccionadores. Cordiales saludos

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  3. muy dicentes tus poemas , repletos de verdades inocultables, impregnados de letras que alumbran ....una vez , Sonia Contardi dijo: "LA NOCHE ES UNA BOCA ONDA , NEGRA COMO LOS POZOS QUE SE DEVORAN A LOS MEJORES , PARA ESO ESTÁN LAS PALABRAS.....PARA ALUMBRAR LA NOCHE"...TE FELICITO ARIEL.....CRISTINA fRANCOVICH

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  4. Gracias Cristina. Es un placer tu aporte. Se de tu amor por las letras y de la sinceridad de tus dichos. Un fuerte abrazo

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