jueves, 31 de enero de 2013

Desgarrador relato de una mujer golpeada


Una década de golpes y ultrajes

El jueves 24 de enero, por la noche, María Inés Petinari sufrió una de las peores golpizas de las tantas que le propinó durante una década su ex esposo. Según relató a Grupo Del Sur, temió perder la vida ya que la tomó por el cuello y estuvo a punto de asfixiarla. Cuando intervino la policía para rescatarla el sujeto amenazó con matarla a ella y a los dos efectivos que la asistieron. Esta situación límite la llevó a romper el silencio y contar su historia.

María Inés Petinari tiene 45 años y durante los últimos 10 recibió el constante maltrato y los golpes de su, ahora, ex esposo, Miguel Negro. El viernes decidió romper el silencio y contar su calvario. El desgarrador testimonio que brindó en el programa de Visión Sur, Cierre de Edición, es el lacerante reflejo de la realidad que viven y padecen innumerables mujeres en la ciudad y que la valentía de está víctima de violencia de género expuso crudamente, de allí la importancia de este gesto, su voz, su historia, no es individual, es la de muchas que aún permanecen en silencio, sea por el miedo, los prejuicios, el desconocimiento o las convenciones sociales que las llevan a callar.

En la noche del jueves, en su casa de barrio Puesta del Sol, María Inés sufrió por enésima vez los golpes y las agresiones de Negro,  quien en esta oportunidad no solo la amenazó de muerte a ella sino que también, según consta en el acta policial, a los dos efectivos de la Comisaría 1ª que lo detuvieron tras la golpiza. “Me atrevo a estar acá porque me siento acorralada, no se si por la ineficiencia de la Justicia o la impotencia que tengo de seguir luchando”, expresó Petinari en Cierre de Edición. Relató que su vida de mujer golpeada comenzó de niña ya que “por ser una hija no deseada” su madre también la maltrataba. “Por haber hecho años de terapia aprendí muchas cosas, con excelentes profesionales”, explicó y eso le ayudo a seguir adelante.

“Hoy no se dan a conocer la cantidad de casos por miedo, pero yo ya superé todas las barreras, me enfrenté a muchas cosas y no soporto más. Ya tengo una amenaza de muerte de mi ex marido que, inescrupulosamente, sigue golpeándome”, manifestó. Pese a contar con una exclusión de hogar, como en tantos casos, el victimario continúa violando esa disposición legal para reiterar la práctica de la violencia, “durante años hubo golpes y golpes, por culpa del alcohol”, detalló.  En todo ese tiempo buscó ayuda tanto para si misma como para sus tres hijos, recurriendo a los organismos estatales destinados a afrontar estas problemáticas, aunque con dispares resultados.

Daños
Como consecuencia “de las golpizas, tengo pérdida de memoria, tengo que sacarme una costilla flotante”, contó mostrando fotografías que son más que elocuentes del maltrato recibido. Violencia que se repitió la semana pasada. En la noche del jueves Negro llegó a la casa de María Inés “en un estado de ebriedad terrible” y no solo la golpeó sino que estuvo a punto de estrangularla, “llegó al extremo de querer matarme, me tomó del cuello; son 120 kilos que tenía sobre mi haciendo una fuerza terrible, estoy toda golpeada”. Asimismo añadió un dato preocupante ya que a lo largo de estos años “yo le hice 18 denuncias y hay una sola asentada en la Comisaría” agregando que su ex esposo se jacta de “coimear” a funcionarios  judiciales y policiales.

Violencia permanente
A lo largo de la charla de 20 minutos María Inés agradeció a amigos, entre ellos el senador Germán Gicomino y las integrantes del Consejo de la Mujer, por ayudarla en todo este tiempo y, en especial a los dos efectivos policiales, de apellido Riquelme y Defilippi que asistieron a su casa el jueves. “A ellos también los amenazó de muerte, nos dijo que me iba a matar primero a mi y después a ellos”, recordó. La violencia de este sujeto llegó hasta provocar una grave lesión a uno de sus hijos, Alejandro, como consecuencia “de haberle tirado con una de las piedras que tengo (como adorno) frente a mi casa”. Por todo esto se preguntó “porque no hay una pena para personas como estas, que los obliguen a hacer terapia; una condena que nos proteja” y señaló.

María Inés tiene el convencimiento que si esta situación continúa “en cualquier momento me sacan de casa en una bolsa negra”, por eso entre lágrimas y con la voz cortada expresó que “la justicia no funciona como tiene que funcionar, y uno en este país no puede dar a conocer muchas cosas, porque al día después no respirás más”. Apeló a la conciencia de los funcionarios recordándoles que nacieron de una mujer, “yo también soy mujer, y quiero vivir, y con mis hijos. Desde chica mi sueño fue tener una familia, siempre, y es un fracaso”.

EL DATO
Como consecuencia de los golpes Maria Inés Petinari acusa pérdida de memoria, una costilla flotante, desgarro en una de sus piernas y hematomas varios.

Ley 26.485
Violencia de género
La Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (CONSAVIG) es el órganos encargado de formular las sanciones a la violencia de género establecidas por la ley Nº 26.485 de "Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos que desarrollen sus relaciones interpersonales" en sus diferentes tipos y modalidades. Esta norma define la violencia contra las mujeres como: "toda conducta, acción u omisión que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, así como también su seguridad personal". Esta definición alcanza a aquellas conductas o acciones "perpetradas desde el Estado o por sus agentes". Por el momento su aplicación es ineficiente para detener a los agresores y preservar a sus víctimas.

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