martes, 23 de febrero de 2021

2018: 160º Aniversario de la Fundación de Villa Constitución

 Aquí estoy. Después de 4 años retomo la escritura en el Blog. No obstante, mi ejercicio de la profesión de periodista lleva a que esté escribiendo permanentemente para los medios en los que trabajo, por lo que en general no tengo tiempo para escribir por fuera de mis labores habituales. Aprovecho, entonces, mis vacaciones para volver a este sitio que tengo muy descuidado.

Como fue el tenor de las últimas entradas, volveré sobre recopilaciones de mis trabajos y aportes a los medios de comunicación para los que trabajo o colaboro.

Como ya expliqué en otras entradas, gran parte de mi trabajo se desarrolla en el Grupo Del Sur de Villa Constitución que componen Diario EL SUR, la productora de TV, Visión Sur; FM 93.7 "Tendencia Urbana" y el portal elsurdiario.com.ar. En todos ellos llevó a cabo diversas tareas, entre ellas redacción, conducción de programas radiales y televisivos, contenidos para la web.

Una constante en Diario EL SUR es la publicación de un suplemento especial para el aniversario de Villa Constitución, fundada el 14 de febrero de 1858. La producción no siempre recae en la misma persona, aquí voy a compartir, en esta entrada y en las posteriores, los que me realicé en los años 2018, 2019 y 2021.


2018: 160º Aniversario de la Fundación de Villa Constitución



DE PAMPA, RÍO Y GRIS ACERO

160 años a nuestra espalda, el futuro al frente

El 14 de Febrero (de 2018) Villa Constitución celebró el 160º de su fundación. Durante este poco más de siglo y medio de vida los villenses supimos afrontar todas las vicisitudes que nos deparó la tortuosa historia de la Argentina. Sufrimos sus dolores, frustraciones, golpes y caídas, pero así también nos levantamos, creímos, luchamos, soñamos, reconstruimos y nos esforzamos por hacer que las esperanzas fueran algo más que anhelos inconclusos. Y así crecimos.

Hoy al festejar los 160 años de existencia de nuestra ciudad queremos rescatar ese espíritu que llevó a nuestra gente a superar los innumerables inconvenientes que se le presentaron por imperio de las circunstancias nacionales e internacionales. Creemos que no estamos cerrando una etapa, sino que, más bien, estamos abriendo un camino al futuro basado en el trabajo de todos los villenses que con su lucha diaria cimientan el presente.

Conscientes que esta es una ciudad que crece a la par de la radicación de personas que llegan desde diferentes provincias para sumarse a la actividad económica que generan las empresas y comercios de la ciudad, es que queremos hacer un somero repaso de nuestra historia, para brindarles la información básica sobre el lugar en el que eligieron vivir.

 

Una ciudad, tres provincias

“En Villa Constitución tres provincias se juntaron/ pa’ verlo al río Pavón gatear por suelo entrerriano…”

Estos versos pertenecen al tema musical “Los hijos del padre río”, del cantautor local Arnoldo Valentini, “El Canoero”. Y es cierto, Villa Constitución presenta varias particularidades geográficas y una de ellas es la que menciona este asiduo habitante de la zona de islas.

Por otra parte, sabemos que la superficie de la provincia de Santa Fe se asemeja a una bota y Villa Constitución conforma el taco de esta figura, o como se la llamara tras la inauguración de la etapa metalúrgica iniciada aquí en 1947: “el talón de acero”.

Además, por un lado la acaricia el Paraná y del otro le tiende su pródiga mano una de las regiones más fecundas de la pampa húmeda. Por eso tiene la inusual cualidad de unir litoral y pampa en una sola región.

Y a ello hay que sumarle que es cabecera del departamento Constitución cuyos límites están conformados por dos de los cursos de aguas más importantes del antiguo Pago de los Arroyos, el Pavón y el Del Medio, este último, a su vez, frontera de las provincias de Santa Fe y Buenos Aires.

De esta manera tenemos las tres provincias que se juntaron en Villa Constitución: Santa Fe de la que forma parte en su extremo sur este, Buenos Aires con la que limita separada por el arroyo del Medio y Entre Ríos cuya zona de islas se extiende frente a la costa villense.

 

Valor estratégico

Si bien Villa Constitución fue fundada el 14 de febrero de 1858, desde muchos años antes se conocía a este lugar como Puerto de las Piedras por tratarse de una rada natural custodiada por un inmenso peñón compuesto por tres moles de piedra de 8 metros de altura.

La suma de este conjunto de particularidades motivó el nacimiento de nuestra localidad. Su estratégica ubicación de valor geo político y militar llevó, tanto al gobierno de la Confederación de Provincias comandada por el General Justo José de Urquiza como a emprendedores privados, a evaluar las ventajas de establecer en la zona un asentamiento poblacional.

Por el lado político militar la necesidad de la Confederación era la de contar con un puesto de avanzada y de información en la frontera misma con la enemiga Buenos Aires, en tiempos que la unidad nacional no estaba consolidada. Asimismo, era vital poner coto a los desmanes causados en un terreno inhóspito por indios y bandoleros.

En tanto el proyecto de empresarios particulares era el de sumarse al modelo ferro agro exportador imperante en el país impulsando el tendido de una red ferroviaria y la creación de un puerto de ultramar para exportar la producción agrícola aprovechando las enormes ventajas que otorgaba la naturaleza del lugar.

 

Nuestro nombre

Villa Constitución fue fundada el 14 de Febrero de 1858. Su nombre fue un homenaje de los fundadores a la Asamblea Constituyente que se reunió en Santa Fe en 1853. Como padrino y protector del poblado ofició el gobernador santafesino, Juan Pablo López, en su honor fue decretado patrono del pueblo San Pablo Apóstol. Por ello la ciudad tiene dos festividades locales con carácter de feriado: Día de la Fundación y Día del Santo Patrono (29 de junio). También se conmemora del Día de la Declaratoria de Ciudad, acontecida el 23 de septiembre de 1950 pero sin que se considere asueto.

En la esquina oeste de la Plaza de la Constitución, (la principal de la ciudad) Av. San Martín y Lisandro de la Torre, se encuentra un monolito con la placa fundacional, donde figuran los nombres de los empresarios que dieron origen al pueblo: Nicasio Oroño, Dr. Marcelino Freyre, José María Echagüe y Cayetano Carbonell.


 



Hacia la fundación

En su página web el gobierno de Santa fe explica lo siguiente al referirse a la fundación de Villa Constitución: “Hacia 1855 Argentina no era un estado unificado; las diferencias entre la Confederación y Buenos Aires eran notorias. Esta controlaba la principal riqueza estatal que una provincia podía disponer: la aduana. Por otro lado, desde Paraná, la capital de la Confederación Argentina, se proponía la modernización de la economía y la unidad del país. Entre otros proyectos se pensaba en extender el trazado ferroviario. Cuando se habló en Rosario de que habría de tenderse el camino de acero a Córdoba, un grupo de hombres de empresa de esa ciudad, enterados del convenio firmado entre las autoridades argentinas y un ciudadano inglés, pensaron en la importancia económica y estratégica que tendría la fundación de un pueblo a la vera del Paraná, próximo a la red ferroviaria. El gobierno de Santa Fe autorizó la formación de este pueblo en el límite entre la Confederación y Buenos Aires, en una lonja de 20 cuadras de frente al río Paraná y otras tantas de fondo, limitados al norte por el arroyo Pavón y al sur por el arroyo del Medio”.

 


 La puerta del río

Los avatares de la política argentina motivaron la creación de la villa pero también demoraron hasta la exasperación y el desánimo su crecimiento, llevando a que varios de los primeros empresarios abandonaran el proyecto. Recién tres décadas después de la fundación llegó el riel (1888) y comenzó su primera etapa de verdadero desarrollo con el tendido de las vías férreas y la construcción del ya desaparecido puerto de importación.

Y con el progreso, el fin del peñón que diera su nombre al puerto de las piedras. Sus tres moles fueron dinamitadas en 1887 para allanar la realización de la cabecera del ferrocarril, que se extendería desde nuestro poblado hasta la localidad de San Urbano (Córdoba), como así también de la obra  del puerto de ultramar destinado a la descarga de material ferroviario y la exportación de granos.

Una vez concretado el camino de acero comenzó un rápido desarrollo ferro portuario que fue efímero. En 1914 el inició de la Primera Guerra Mundial significó la total paralización de la actividad del puerto. Cabe destacar que como el ferrocarril era de empresas británicas el principal comercio marítimo era con naves de la misma bandera que dejaron de llegar a causa de la conflagración. De todas maneras, superado el conflicto internacional, la actividad portuaria renació con gran vigor y la aldea retomó el camino del desarrollo.

 

Una postal de antaño

“A orillas del río Paraná, sirviéndole como marco vecino un pintoresco caserío y sobre barrancas de altura considerable, el  Puerto de Villa Constitución aparece ante nosotros en un día de actividad intensa y de trabajo febril. Este puerto, no obstante su proximidad a los de Rosario y San Nicolás y a los otros  muchos que se hallan instalados sobre el Paraná, tiene excepcional importancia, pues además de las operaciones de embarque de cereales que en el se efectúan con rumbo a ultramar, es el destinado a la recepción de casi todos los materiales, inclusive el carbón, que recibe nuestra empresa para atender sus vastas necesidades”.

El precedente es un fragmento perteneciente al Nº 249 de la Revista Mensual del Ferrocarril Central Argentino (Septiembre de 1931), el cual revela claramente la importancia del puerto villense en las primeras décadas del siglo pasado. Finalmente en 1978 “los viejos muelles e instalaciones generales de los puertos de importación y exportación son totalmente desmantelados pasando hacia el recuerdo, después de 90 años de vigencia”, expone el historiador Santiago Lischetti en su obra “Radiografía de Villa Constitución en 3 placas” del años 1989.

 

El puerto, hoy

En tanto, en la actualidad el puerto villense se encuentra en plena actividad y desarrollo, mientras el Ente Administrador Puerto Villa Constitución (EAPVC) trabaja bajo la consigna que el puerto sea “una ventana al mundo” a través de la cual proyectar a la ciudad y la región. Este organismo, en su página web detalla entre las principales características de la infraestructura portuaria lo siguiente: “Entre los Km 360 y 365 del río Paraná, sobre la margen izquierda existe la zona denominada ‘Rada y Zona de Maniobra’, con una capacidad de fondeo para 5 buques de ultramar, sin límites de eslora, no presentando problemas de profundidad y permitiendo la posibilidad de una ampliación de la misma, de acuerdo a las condiciones topográficas del lugar”.

 “El canal de navegación –continua-  desde su comienzo en el Río de la Plata, hasta el Puerto de Villa Constitución, no presenta dificultades de navegabilidad, ni zonas estrechas o accidentadas, lo que facilita una fluida y más rápida navegación de buques de gran porte. El puerto de Villa Constitución dispone de dos zonas bien diferenciadas: la zona norte, también llamada de ultramar y la zona sur o de cabotaje”.



El Elevador



“Para 1936 desaparece totalmente el tramo de calle Colón desde 25 de Mayo a 14 de Febrero y, con él, el llamado por años "barrio chino", a raíz de que, por la ley nacional de erección de elevadores, el 3 de mayo de 1937 se autoriza, por decreto, la construcción de nuestro actual elevador de granos que se inicia en este año, librándose al servicio público en octubre de 1944; en esta misma fecha se habilita la Delegación de la Junta Nacional de Granos con el Ingeniero Enrique Marotta como Jefe. Para 1947 se autoriza la construcción del muelle-espigón y la estructura metálica de la galería de embarque que se habilita en octubre de 1952. Han terminado los anteriores sistemas; ha muerto todo lo primitivo; desaparecen, en un golpe de cemento, acero y tecnicismo, 6 décadas del pasado portuario, 6 décadas de continuas evoluciones para mejorar el sistema. Vagones ferroviarios y camiones llegan a los tinglados de una superficie de 1.707,82 m2 descargando en las bocas "ad- hoc" en maniobra rápida, segura, directa y humanizada. Ya, ni estibas ni galpones. Ahora 80 silos y 57 entresilos almacenarán 55.000 toneladas de granos, a la vez que grandes celdas o silos subterráneos harán igual cometido en número de 112 inaugurados en 1957, para 165.000 toneladas”. Fragmento del libro Radiografía de Villa Constitución en 3 placas de Santiago Lischetti.

 


 

Isla del Sol, un legado ferroviario

 La actividad ferro portuaria dejó huellas imperecederas en nuestra ciudad: el primer barrio, llamado popularmente “Talleres” por hallarse allí los talleres de reparación, la estación Terminal (actual sede de la Secretaría de Desarrollo Humano de la Municipalidad) y una obra de ingeniería admirable: el denominado “camino de las piedras”, en su inicio un tajamar para evitar que la sedimentación del arroyo Pavón obstaculizara el canal de acceso al puerto.

Se trataba de un largo y angosto espigón de piedras construido en 1931, el que se extendía varios cientos de metros desde la costa hasta la zona de islas y que también sirvió como desvío de vagones.

Al respecto en su obra “Villa Constitución Anecdótica y Pintoresca”, libro II, el historiador local Santiago Lischetti, cataloga esta obra como “un dique de defensa”,  en su capítulo titulado, “Del tiempo de nuestro gran puerto importador”.

Allí destaca que la  obra “tiene una extensión de 1800 metros y en su construcción se emplearon 80 mil toneladas de piedra de las canteras de Alta Gracia (Córdoba) cantidad que calculada en 33 toneladas por vagón, representa cerca de 2400 vagones y, a mil toneladas por tren, 80 trenes”.

Con el paso del tiempo el municipio lo  utilizó para depositar en el extremo que finalizaba en la isla los residuos domiciliarios, a la par que la acumulación de los sedimentos detenidos por las piedras generaban un amplio terreno fértil sobre su margen izquierdo.

Hoy ya no es un basural ni existen en él vagones ni vías férreas, sino que se transformó en una Reserva Natural bautizada como “Isla del Sol”, ya que desde ella puede apreciarse en toda su magnitud el gran espectáculo que presenta el astro rey, tanto al amanecer como al ponerse.

 




Isla del Sol

Luego de ser por años un basural, ecologistas y ciudadanos comunes se unieron para limpiar y recuperar la isla antes llamada Caferatta, para luego bautizarla como Isla del Sol. Hoy es una Reserva Natural de 200 ha que integra el Sistema Federal de Areas Protegidas. La Isla contiene especies de Fauna y Flora autóctona y lagunas de mediana extensión cuyas orillas están ocupadas por sauces y alisos.

En general la flora está compuesta por especies como: ceibo, aliso de río, curupí, chilca, sauce colorado, espinillo y canutillo. También se hallan otras no autóctonas como el paraíso y ricino.

En tanto en la fauna se destacan mamíferos y aves. Entre los primeros tenemos: carpincho o capibara, lobito de río, coipo o falsa nutria, cuis común, grande o pampeano, comadreja colorada. En tanto que entre los plumíferos se destacan: garza blanca, garcita azulada, pato silbón común o sirirí colorado, gavilán blanco o milano blanco, carancho, tero real migratorio y gregario, pico de plata.



El tiempo de las industrias

Luego del desarrollo ligado al puerto y al ferrocarril, a finales de la década del 40 comenzó el auge industrial del todavía pueblo de Villa Constitución (sería declarada Ciudad el 23 de septiembre de 1950). Volviendo sobre la obra de Santiago Lischetti “Radiografía de Villa Constitución en tres placas”, en su página, 79 bajó el título “1947-SE INICIA LA ERA INDUSTRIAL DE VILLA CONSTITUCION”, realiza un sintético relato de ese momento histórico.

“Un grupo de caballeros italianos que había sufrido en su tierra consecuencias funestas para sus intereses a raíz de la Segunda Guerra Mundial, dispone establecerse en el país con una industria textil lanera que elabore su ciclo completo que, en ese momento, constituye la primera y única en ese tipo de elaboración en todo nuestro territorio. Formada la Empresa en Italia, se convino primero en levantar la fábrica fuera del conglomerado del Gran Buenos Aires pensándose que Rosario o San Lorenzo podían ser sitios apropiados a ese fin, pero, pasando por Villa Constitución, detienen sobre la banquina el coche que los transportaba, descienden y comienzan a caminar en el lugar hoy a siento de la tejeduría hasta llegar a la barranca”. De esta manera en 1989 Lischetti relataba el nacimiento de la hoy desaparecida CILSA.

Asimismo señalaba el historiador “la detenida observación del lugar les agradó por estar estratégicamente ubicado y enclavado en una población con puerto, estación ferroviaria y ruta pavimentada a tal punto que les hace cambiar de idea y, de nuevo sobre el vehículo, deciden descansar y refrigerarse en un bar del centro yendo a dar con "El Japonés", en una de cuyas mesas resuelven instalarse definitivamente entre nosotros, naciendo así, en OCTUBRE DE 1947, previa autorización de la Sociedad Anónima por Decreto del 31 de marzo de ese mismo año, C.I.L.S.A. COMPAÑIA INDUS TRIAL LANERA S.A.F.I.”. (Foto)

Líder mundial en su rubro, a mediados de los años 90 cesó su actividad y su planta textil, otrora modelo, fue saqueada hasta dejarla en ruinas.  “A la que fuera una de las más importantes fábricas textiles del país, la Compañía Industrial Lanera Sociedad Anónima (Cilsa), ya no le quedan ni los ladrillos de su otrora importante edificio: vándalos y ladrones se los han llevado después de que hicieran lo mismo con la maquinaria, telares, hilos y todos los elementos que pudieron encontrar en la planta industrial abandonada desde hace tres años, cuando la empresa se declaró en concurso de acreedores”, informaba en 2001 el diario La Capital de Rosario.

Por acción de un grupo de vecinos, reunidos en la Comisión Preservadora del Predio de la ex Cilsa, hoy ese lugar es un espacio recreativo municipal que puede disfrutar toda la comunidad.

 

Hombres de acero

El segundo hito industrial en Villa Constitución lo representó la instalación de  Acindar Industria Argentina de Aceros S.A. En la obra oportunamente citada, Lischetti recuerda que “el impulso inicial le fuera dado por la levantada en Rosario en plena conflagración mundial en 1942 por el Ing. Arturo Acevedo, Presidente del Directorio de la Sociedad, que al frente de un grupo de hombres animosos y esforzados encara la producción de artículos laminados de acero, evitando con ello la paralización del ramo de la construcción, al faltar en plaza el hierro para hormigón, elemento indispensable en la edificación”.

“Con la sanción del PLAN SIDERURGICO ARGENTINO en 1947 de acuerdo a la Ley Nacional N° 12.987, se abren inmejorables perspectivas para la siderurgia nacional, y ACINDAR inicia en este año la construcción de sus plantas en Villa Constitución sobre 300 hectáreas aledañas al pueblo, tiende un ramal ferroviario de 7 kms. desde estas tierras a la estación del F.C. Central Argentino, construye edificios que cubren 80.000 m2 y caminos internos pavimentados de 7 m. de ancho conectados con la ruta nacional 9 —hoy 21— y erige el puerto privado más moderno del país, sobre el Paraná. Y, así, gracias a ACINDAR, la fisonomía rural de la zona se transforma radicalmente, adquiriendo las características de las más grandes y prósperas regiones industria les”, refiere Lischetti, fiel testigo presencial de esos cambios.

La aparición de estas y otras industrias provocaron que la pequeña localidad tuviera una verdadera explosión demográfica y su población se multiplicó en pocos años. Esto llevó a un crecimiento anárquico y desordenado del ejido urbano que aún hoy sigue generando inconvenientes. En resumen esta es parte de la historia que le dio a Villa Constitución su fisonomía y su idiosincrasia, mezcla de pampa, río y gris acero.



Explosión demográfica

En un párrafo dedicado a la explosión demográfica de  Villa Constitución en la década del 50 dicen investigadores Florencia Pagni y Fernando Cesaretti,  autores de “El Villazo, una épica colectiva”: “Miles de hijos y nietos de la inmigración cambiaron el arado por el torno o la fresadora, deviniendo de chacareros arrendatarios en obreros industriales. Junto a ellos llegaron los migrantes internos de la Argentina mestiza. La instalación de Acindar provocó una revolución demográfica y un caos en la traza de un pueblo agrario y de servicios, trasmutado a ciudad industrial. Villa Constitución nunca tuvo un Plan Directriz Urbanístico, fue creciendo anárquica y dispersa, sin cloacas, ni agua corriente, sin transporte público. La lógica de su crecimiento fue la de las máximas ganancias para las empresas loteadoras que aprovechaban la afluencia de nuevos trabajadores para venderles el terrenito de cualquier modo”.


 

 

  

 

 

 

 

 

 

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