martes, 11 de mayo de 2010

El regreso de Luis Capriotti, genio, figura y maestro


Este espacio nació con el objeto de brindar un lugar donde recuperar las historias que conforman nuestra vida cotidiana y que por las urgencias diarias transcurren sin que podamos fijar sobre ellas nuestra atención. Por eso voy a saltar en el tiempo y contar algo del presente pero que a la vez se engarza con el pasado.
Nace en la invitación de Luis Capriotti  para presenciar un ensayo de “Regreso a Comala”, obra que está dirigiendo en la Sala San Martín y que se presentará el 23 de mayo. Con Luis compartí gran parte de mi carrera periodística, fui su alumno y compañero de trabajo en radio y televisión a la vez que  los acompañé en varios de sus proyectos culturales
Y así me siento una noche de ensayo en la recuperada Sala San Martín (que merece ser rescatada en otro relato). Entonces comparto nuevamente la magia del demiurgo capaz de convertir las cosas más simples y banales en un universo de insondables profundidades. El mismo que en febrero de 1989 revolucionó Villa y toda la región con el Primer Encuentro Nacional de Teatro Callejero. Evento que  llenó de actores, mimos, obras de teatro, a cada esquina de calle San Martín y el centro de la plaza. Artistas llegados desde el más lejano sur y del norte del país, e incluso desde Perú.
El mismo tipo que fue capaz de crear la Feria Regional del Libro en 1991, la Expo Chicos en 1993; el Salón del Poema Ilustrado; la exposición Reina de Corazones, conformada por obras donde cada artista plástico de la ciudad recreaba un naipe de la baraja. Y ahora lo veo con la misma pasión de siempre, modelando personajes con la arcilla fresca y virgen de actores aficionados. Casi podría decirse que creando actores que luego serán personajes. Y la magia está intacta, el arte de actuar se va condesando y la obra toma forma y cobra vida.

Teatro y periodismo
Pero claro, Capriotti es el teatro por naturaleza. Por eso además de actuar escribió obras admiradas  y premiadas en los más diversos escenarios del país como “Ojeras”, estrenada en 1985 en el Teatro Planeta de la Capital Federal y “Graffitti” que obtuvo en 1988 el Primer Premio Nacional de Teatro. También reflejó la vida del primer gran payaso de la Argentina, Frank Brown, con “Frankie, chocolatín y voltereta”. Y en cada noche de este abril del bicentenario, en la Sala San Martín renace el dramaturgo y director. Así una indicación de como marcar un gesto, realizar un movimiento, decir un párrafo, transforman lentamente una postura en una actuación
Y si bien el teatro está internalizado en su ser también es dable señalar que ejerció el periodismo con la misma pasión y calidad, recorriendo los barrios de Villa, rastreando sus personajes como en La ciudad Oculta, Aquí a la Vuelta, Todo es Arte (con el capítulo Viejos son los trapos fue el primero en ganar un premio para la televisión local, el Prensario 1988), Los chicos de aquí y tantos otros programas de televisión y radio.

Vale la pena recordar entonces que Luis Pascual Capriotti nació en Villa Constitución el 9 de enero de 1946. En 1962 se graduó como maestro en la Escuela Normal y ejerció su profesión en colegios de nuestra ciudad. Más tarde se radicó en Capital Federal donde en 1974 obtuvo el titulo de Profesor de Teatro en el Conservatorio Nacional. Se perfeccionó luego en Londres con Lindsay Kemp y regresó a la Argentina, pasó a integrar el elenco estable del Teatro Municipal General San Martín y del Cervantes, ambos en Buenos Aires. En 1982 volvió a Villa Constitución y al poco tiempo fue designado Director de la Escuela Municipal de Teatro de San Nicolás hasta 1988. De allí pasó a ocupar el área de Cultura de la Municipalidad local en la gestión de Jorge Malugani.
Tal vez no engrose su curriculum pero debo mencionar –y agradecer – que fue el encargado de entregarme el diploma de Periodista en el acto de colación de la Promoción 1994  (FOTO 1) de la carrera de Técnico Superior en Periodismo del ISET 18. Lo invité para ello al considerarlo uno de mis maestros en esta profesión ya que compartí con él la producción y, a veces, la conducción de varios programas de radio y televisión.

Guiño del destino
Claro que la idea de invitarme a ver el ensayo de su obra era para ver como escribía yo una crítica teatral, pero me dejé llevar por la necesidad de esta elegía. No es todo lo justa que debiera porque quedan más logros y millares de historias que se pueden contar a partir de su talento y capacidad creadora. Valga decir que en estos tiempos que corren, tan llenos de mediocridad artística, somos muchos los que esperábamos su reaparición. Por eso que su obra de teatro se llame Regreso a Comala es también un guiño del destino. Capriotti regresa con ella y con él regresa el arte a Villa Constitución. Y como dijo otro grande en otro ámbito: “Bienvenido maestro, lo estábamos esperando”.

2 comentarios:

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  2. Que placer que hayas visitado el blog. Como verás también estás vos. Es una alegría tener noticias tuyas. Desde Villa Constitución retribuyo el abrazo con la admiración de siempre

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