martes, 14 de septiembre de 2010

Paraná Metal, un acto fallido revela la verdad


Bajo el título “Paraná Metal” la empresa accionista de esa firma, Inversora MyS S.A., publicó una solicitada donde utiliza la vieja artimaña de intercalar verdades con mentiras para confundir a la opinión pública y tergiversar la realidad. Asimismo queda a medio camino en su intento de aparecer como víctima del conflicto cuando el hecho concreto es que la causa de éste fue su total obstinación en insistir en la reducción de personal como única salida a la situación de la planta.
Así lo admite en la misma solicitada al decir en el inicio del punto “d” que “El plan de negocios estipulaba un excedente de 570 empleados propios o contratados”. Es decir que no importaba si se podía aumentar la producción, encontrar nuevos mercados o proponer alternativas. La reducción de personal ya estaba “estipulada” y debía cumplirse. Lo dicen en forma textual y su propia verdad se vuelve en su contra.
Entonces cuando en el primer párrafo de su solicitada mencionan “la inexacta y tendenciosa información que en forma permanente personas sin escrúpulos ni responsabilidad social suministran a los medios” no hacen otra cosa que describirse así mismos. Qué otros calificativos pueden caberle a quienes “estipulan” de antemano un “excedente de 570 empleados” y basan en ello toda su política empresarial?. Además cuando la verdad avala los dichos se puede denunciar con nombre y apellido como los hicimos desde este sindicato, sin eufemismos ni difusas alusiones, al asegurar que: “Cristóbal López miente”.
Y de la misma manera decimos que miente en la solicitada que analizamos el Vicepresidente de Inversora MyS S.A.. C. Fabián De Sousa cuando afirma que uno de los sistemas de retiros voluntarios ofrecidos “incluía la conformación de un grupo de empleados a reasignar en otras actividades externas a la empresa”. En realidad fue un grupo de uno porque el único favorecido con ese sistema fue el abogado de la empresa que explotara anteriormente a Paraná Metal, el Dr. Gonzalo Cenoz, es decir nada menos que el hijo de José Cenoz.
Ese beneficio de reubicación y capacitación no fue ofrecido nunca a los trabajadores y los otros dos planes, que si fueron aceptados por algunos de nuestros compañeros, se convirtieron para ellos en un verdadero suplicio ya que no están percibiendo lo acordado.
En la misma solicitada aseguran que los objetivos del plan de negocios “eran la producción, el trabajo y la inversión” y destacan como un gran logro que en todo un año alcanzaron a llevar la producción de 600 tn a 1800 tn. Es decir a la mitad que tenía la planta en el momento en que la anterior administración convocó a concurso de acreedores y esto pese a encontrarse la industria automotriz argentina en plena expansión. Y ni siquiera se consiguió un cliente nuevo ni se intentó diversificar la producción o buscar alternativas.
Es evidente que el único objetivo prioritario no era ni el trabajo, ni la producción, ni la inversión: era la reducción de personal y la rebaja salarial. Y esto lo demuestra el estado de la planta. No hubo inversiones, no se mejoró el estado de las instalaciones ni de las maquinarias. Como cabal ejemplo de este desinterés empresarial tampoco se levantaron las deudas de luz y gas y hoy la planta carece de energía. Es ésta una política que pone el acento en la producción y la inversión?.
La desidia con que se manejaron deja a las claras que nunca les interesó trabajar para hacer funcionar esta planta y ni siquiera se sienten con la obligación de cumplir sus compromisos patronales al desconocer la deuda con los trabajadores por las quincenas que adeudan. Demás está decir que en los dos últimos años se puso la mejor predisposición de parte de los metalúrgicos resignando una y otra vez derechos y beneficios esperando una reactivación que nunca se produjo. No es que se reclamó por un incremento salarial no otorgado sino por la sumatoria de compromisos incumplidos.
Y cuando dicen sobre el final que “hicimos lo que mejor sabemos hacer, prometer la palabra y cumplirla, invertir, respetar y organizar, no nos acompañaron”, más que una declaración de principios parecen hacer una confesión: prometieron y cumplieron con quienes le pidieron que tomaran Paraná Metal para evitar un conflicto mayor. No pudieron afrontar su compromiso y hoy se van culpando a los trabajadores, pero admitiendo entre líneas sus propias culpas. Es un acto fallido que revela la verdad de esta trama y las reales causas del conflicto

UNION OBRERA METALURGICA
SECCIONAL VILLA CONSTITUCIÓN

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