miércoles, 12 de enero de 2011

La Rendija

En la entrada anterior conté parte de la historia de aquella iniciativa cultural que llamamos TELAR. También mencioné al pasar el Taller de Lecto Escritura Creativa que teníamos en la Biblioteca Popular “Maria Perrissol” y que coordinaba Miguel Catalá. Pero entre ambos proyectos existió otro que me sirvió de experiencia y transición. Se llamó “La Rendija” y fue un programa de radio que marcó varias de mis producciones periodísticas posteriores, fueran esta radiales o televisivas. 


La Rendija la iniciamos a principios del año 90 con mi amigo, el músico Raúl Ferrero (No tengo más que una foto de aquel tiempo, la que ilustra esta nota es actual. En ella estamos Leonardo Gauna, también músico, Raúl y yo). Nuestro programa se emitió durante dos años los sábados y domingos de 13 a 15 por LVC1 Radio Villa Constitución, tanto por el circuito cerrado como por la FM 96.5. El objetivo fundamental era difundir la música que habitualmente no se escuchaba en radio y a la vez tratando temas culturales, ubicándonos así lejos de lo comercial. A la vez teníamos un segmento denominado “El hijo del vecino”, dedicado a la promoción de los artistas locales. Extrañamente la propuesta tuvo un éxito inesperado y una audiencia siempre creciente nos acompañó y realizó sus aportes durante esos dos años que duró la experiencia. 

Con un formato totalmente opuesto a los programas convencionales sumamos oyentes, seguidores, colaboradores y además ampliamos el equipo. En principio invitamos a (la hoy abogada) Laura Colle, para que nos acompañara y sumáramos así una voz femenina. Por entonces ella integraba el Coro Estable Municipal junto a Raúl. Cuando se fue Laura llegó Judith De Ganzó, hoy destacada publicista y radicada en Capilla del Monte donde llevó adelante un exitosa campaña para concientizar a la población sobre el uso racional del agua. Finalmente, la última compañera de ruta fue Natacha Pérez Novoa, de quien perdí todo rastro. 

Durante el tiempo que estuvimos en el aire no hubo artista local, en la disciplina que fuera, que no pasara por La Rendija. Aclaro que el nombre se fundamentaba en que "le abríamos una rendija al dial para espiar" lo que siempre quedaba oculto por lo comercial y el facilismo. Incluso la presentación estaba musicalizada por un tema de la banda villense de rock “La Versión”, de la cual Raúl Ferrero era el bajista. La importancia del programa fue tal que empezamos a recibir la visita de funcionarios y líderes políticos (en la foto el entonces diputado nacional Juan Pablo Baylac (UCR) en momentos que era muy conocido por una denuncia que presentara en contra de Gerardo Sofovich por sus negocios televisivos). 

En resumen La Rendija demostró la falsedad de los supuestos “gustos populares”, evidenciando que hay un público ávido de propuestas diferentes y que saben apreciar y requieren la variedad. También demostramos la necesidad de espacios para la enorme cantidad de artistas que habitan nuestra ciudad. Al respecto creo que Villa Constitución tiene una proporción superior a cualquier otra urbe de artistas, los que merecen el reconocimiento y el respeto de la ciudad y sus funcionarios. Esta es una deuda pendiente que se acrecienta año tras año. La Rendija hizo algo más que abrir un espacio en el dial, abrió la conciencia muchos villenses y marcó un camino que es necesario retomar. Desde entonces hay una realidad que no se puede desdeñar aunque algunos funcionarios confundan arte con gasto. En realidad es una inversión que todos nos debemos y algunos nos empeñamos en pagar continuamente. Como dijo un grande: Quién resistirá cuando el arte ataque?

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