viernes, 20 de mayo de 2016

Luis Capriotti y las elecciones de 1991

En septiembre de 1991 los santafesinos votamos por primera vez con la confusa y denostada Ley de Lemas, técnicamente denominada Ley del doble voto simultáneo. La danza de nombres que se postularon para los diversos cargos públicos fue ocupando el escaso espacio del que disponía el único medio gráfico que por entonces tenía Villa Constitución: el semanario TIEMPO, tan nombrado en este blog.


De todas maneras siempre había lugar para los escritos del maestro Luis Capriotti y en este trabajo de recuperar todo el material posible de este artista local, hoy nos ocupamos de la publicación que realizó en el Nº 18 del mencionado semanario, que salió a la calle el viernes 6 de setiembre de 1991. 

El título hace alusión a un gran amigo, Rubén Villanueva, “el colorado”, quien por entonces estudiaba museología en Grecia y aparecía en la página 8, que también acompaña esta entrada como documento imperecedero.


CARTA ABIERTA AL COLORADO VILLANUEVA QUE NO VOTARA ESTE AÑO

Por Luis Capriotti

Querido Colo:

Vos no leerás esto. Puede ser que algún amigo común envíe el recorte a esa Grecia donde te fuiste a estudiar por un tiempo. A comprobar las proporciones que te enseñaron en la Universidad, a ver el para siempre celeste Mediterráneo con la voz de Irene Papas, extrañando como loco ese marrón grisáceo del Paraná que no entendiste durante tanto tiempo con la voz de la Ramonita.

Hace diez años que nos conocemos. Vos eras tan joven que me preguntaste ¿Cómo es votar? ¿Qué hay que hacer?

-Pensar Pibe- pensar... frase pobre para una calle Colón de tierra, para un setiembre del 82 con una luna llena así de grande con una diferencia de edad tan grande como la nuestra. Mi adolescencia contra tu jardín de infantes y de cuadrillé y flequillo.

Y te diré la peor. Yo no creía: Había visto al viejo Troilo charlando con mi papá como cualquiera, otros señores extraños, uno se murió y lo velaron en el salón municipal, ya invadidos por el espanto, la petulancia, la soberbia de los colaboracionistas que quieren volver como en la canción de “Sui Generis”. La nada, con tanta diferencia de edad y experiencia yo tampoco sabía bien cómo era eso de votar.

Estarás fotografiando cariátides y haciendo estudios profundos de columnas.

Todo es blanco en Grecia y a pesar de Antony Quinn todo es limpio.

Aquí se ensucia todo. Gente que te mira de reojo porque pensás distinto. En las calles se pintan los frentes, nombres de improbables intendentes aparecen con pinturas sintéticas, pinturas que solo la lluvia, el sol, el tiempo borrarán (para tu profesión ¿cuánto tiempo exacto llevará en limpiarse las paredes?) (Mi profesión dice que primitivo y efímero es el orgullo que debe sentir cierta gente en ver su nombre en letra impresa). Me mandás a decir que extrañás un par de cosas: El vino blanco, nuestro diarios, Mirtha Legrand, Las Palmeras de Boulevard Oroño, la gorda tetona del kiosko de Entre Ríos, las pizzas del Colorado Ricci, la bibliotecaría afónica, mis sanatas,  el pollo al vino de tu vieja, China Zorrilla, Lito Nebbia y el clima pre electoral que estaremos viviendo.

No te engañes Colo. Este clima es distinto al que vivimos en los 80. Todo suena a: ¿Qué dicen esos tarados? No me como ninguna. No te creo nada!! (a Coppani no lo conocíamos).
Ahora me toca a mi vengarme con el voto...

Haceme caso Colo: el domingo 8 andá al Consulado Argentino hacete sellar el documento, no escuchés la sarta de boludeoes que dicen los argentinos presentes, esos que prefieren morirse de hambre allá, volvé tranqui por alguna calle blanca que baje al Mediterráneo.
Si te sobran algunas rupias llamame tipo cinco de la mañana del lunes para vos, aquí serán las 12 yo terminaré mi laburo de periodista, me tomaré un vino blanco y te contaré como están las cosas.

Como que Colón tiene pavimento porque Bastino peleó y luz porque el Polaco peleó y andá saber qué tendremos, qué tendremos con el próximo... pero pudimos… ¿Viste, que no era tan complicado? Era cuestión de pensar como te dije acá en un setiembre con viento norte.
Cuídate mucho, volvé pronto, escapale a los colaboracionistas como a la vista de la serpiente, no comás porquerías y perdonado a este veterano careta que casi, casi aprendió a votar con vos.

Un abrazo Luis.

P.D.: La misma luna alumbra calle Colón, a pesar de las luces nuevas, mansiones nuevas, ideas nuevas…

¿Cómo es la luna en Grecia? Aquí nunca pudieran prohibirla los colaboracionistas ¿vos me entendés no?

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